domingo, 20 de enero de 2008
ACERCA DE CHAMAELEON
La vivencia, esa sorpresa que no nos abandona, se cuela entre las débiles costillas, una franca ansiedad de tiempos que nos cargan la espalda de ayeres frágiles, de mañanas nublados con el humo de tanto tránsito de esperanzas. Pareciera que la discusión íntima de mis pestañas critica en forma insólita, la sorpresa andante de mi carácter que riñe a diario con la necesidad de permanecer pacientes ante tanta signatura nueva entre las teclas de un alfabeto confidente. Soy en realidad una austera tintura de añil, de esas que aún esperan por el formato definitivo para pintar el nuevo mar y reír con el juego de los pinceles niños. Aún, porque en el sendero misterioso del franco amor que fluye en el instante se encuentra el profundo valle donde me recuesto y duermo, donde sueño y encuentro, no mi conciencia, sino esa sonrisa dulce que me envuelve en la luz que recuerda aquel primer destello de mi ser, de todos y de todo en el hálito del Creador-dueño.
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1 comentario:
Escribe mucho para que podamos aprender de tí lo que dice tu alma
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